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La Dieta del Rambam
Clase 337: La Dieta del Rambam (05)
 

Shuljan Aruj :

La compilación de este manual son gentileza de Salomon Michan Mercado, basadas en el Rambam, el Kitzur Shulján Aruj, Rab Yehezkel Ishayek y libros de medicina contemporáneos.

La Dieta del Rambam (05)
Manual básico basado en las enseñanzas del Rambam y otros Jajamim acerca de qué, cómo y cuándo comer, aplicado a nuestros días.

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RECOPILACIÓN DE LAS HALAJOT DEOT DEL RAMBAM

CUARTO CAPÍTULO DE HALAJOT DEOT DEL RAMBAM

[1] Es parte integral del servicio a Hashem que el cuerpo esté sano y completo, ya que es imposible que el ser humano llegue al entendimiento del Creador mientras esté enfermo; por tanto, la persona debe alejarse de todas aquellas cosas que causen daños a su cuerpo, y comportarse, por ende, de acuerdo con las normas que lo mantengan sano o que lo curen. Estas normas son las siguientes: se debe comer únicamente cuando se esté hambriento, y se debe beber únicamente cuando se esté sediento. No es saludable contenerse de la eliminación de residuos incluso un tiempo breve, sino que cada vez que la persona necesite orinar o evacuar deberá hacerlo inmediatamente.

[2] No es conveniente comer hasta la saciedad, sino que es apropiado reducir un cuarto antes de satisfacerse por completo. No se ha de beber agua cuando se come, sino en cantidad mínima y preferentemente mezclada con vino. Cuando comience la digestión de los alimentos en los intestinos, entonces que la persona beba lo necesario, cuidando de no exagerar el consumo de agua incluso después de la digestión. Antes de comenzar a comer, la persona debe evacuar todos los residuos, de manera tal que no tenga que hacerlo a mitad de la comida. Es apropiado hacer algún tipo de ejercicio antes de comer, de manera tal que el cuerpo esté caliente. Se puede también realizar algún trabajo o alguna otra actividad física que canse. La regla sobre el tema es la siguiente: conviene esforzar al cuerpo y agotarlo cada día hasta que se tempere: luego deberá descansarse un poco hasta estar reposado y entonces consumir alimentos. Si la persona acostumbra bañarse con agua caliente después de los ejercicios físicos, ello es óptimo; si así hace, debe descansar un poco y después consumir alimentos.

[3] Cuando la persona consuma alimentos, debe permanecer sentado en un lugar fijo o inclinado levemente a la izquierda; que no camine ni cabalgue ni se esfuerce físicamente, ni conmueva su cuerpo ni pasee hasta que se digiera el alimento consumido. La persona que se esfuerza físicamente o que pasea después de haber consumido alimentos, se causa a sí misma enfermedades graves.

[4] El día y la noche suman veinticuatro horas. Al ser humano le es suficiente dormir un tercio de ellas, es decir, ocho horas, y lo conveniente es que sea al final de la noche, para que esas ocho horas terminen antes de la salida del sol. Resulta entonces que se levantará por la mañana antes de que amanezca.

[5] La persona no debe dormir sobre su rostro ni sobre su espalda, sino sobre su costado, siendo recomendable que al comienzo de la noche sea el costado izquierdo y al final de la noche sea el costado derecho. No es saludable dormir inmediatamente después de haber comido, sino que debe aguardarse después de haber consumido alimentos unas tres o cuatro horas. Tampoco es recomendable dormir de día.

[6] Los alimentos que suelen “ablandar” el estómago, como uvas, higos, fresas, sandías y melones, deben consumirse, en primer lugar, antes de la comida y no mezclarlos con ésta, sino que debe esperarse un poco, hasta que bajen del estómago superior, para entonces consumir otros alimentos. Los alimentos que suelen endurecer el estómago, como granadas, membrillos, manzanas, deben consumirse inmediatamente después de comer, aunque es conveniente no consumirlas en demasía.

[7] Cuando la persona quiera consumir carne de pollo y de otros animales juntas, es recomendable consumir primero la carne de pollo y luego la de otro animal. Así también al comer huevos y carne de pollo, deben comerse primero los huevos. Cuando haya de consumirse carne de vacuno y carne de ovejas o chivos, es recomendable comer primero la carne de estos últimos. La regla por seguir es siempre adelantar el consumo de alimentos ligeros antes de consumir alimentos pesados.

[8] Durante las épocas de calor es conveniente comer alimentos fríos y no exagerar en el consumo de condimentos, siendo apropiado consumir vinagre. En cambio, en las épocas de lluvias (frío), se recomienda consumir alimentos calientes y muchos condimentos, no siendo apropiado consumir demasiada mostaza. Es apropiado conducirse por estas normas dependiendo de si se vive en lugares fríos o lugares cálidos, en cada lugar de acuerdo con su clima.

[9] Hay alimentos que es totalmente nocivo consumirlos, y por ende es conveniente abstenerse de ellos; por ejemplo, peces grandes, salados ya viejos; el queso salado ya viejo; las setas y los hongos, junto con la carne salada ya vieja; y el vino casero o de su lagar. También es perjudicial un guisado que ya huele mal. Así, todo alimento que huela mal o cuyo gusto sea muy amargo, para el cuerpo es como veneno. Hay alimentos que también son perjudiciales, pero no en la medida de los anteriores. Por tanto, es conveniente consumir sólo un poco de ellos en lapsos de tiempo distantes.

En consecuencia, no se debe acostumbrar consumirlos frecuentemente ni tampoco como acompañamiento de los alimentos habituales. Nos referimos a peces grandes, queso, leche reposada por veinticuatro horas después de haber sido ordeñada, carne de toros ya mayores o de machos cabríos ya mayores. Del mismo modo, no son recomendables las habas, las lentejas, los frijoles, el pan de cebada y el pan ázimo, el repollo crudo, el cilantro, las cebollas, los ajos, la mostaza y los rábanos. Todos ellos son alimentos perniciosos. Como ya aconsejamos, no es conveniente que la persona los consuma sino en cantidades mínimas y en épocas de frío. No obstante, en épocas de calor no debe consumirlos en lo absoluto. Las habas y las lentejas no son recomendables para el consumo en épocas de frío ni en épocas de calor. Los zapallos (cierto tipo de calabaza), por otro lado, deben ser consumidos durante climas calurosos.

[10] Existen ciertos alimentos cuyo grado de perjuicio es menor que el de los anteriores, como los patos, los pichones, los dátiles, el pan hecho con granos tostados con aceite o pan que fue amasado con aceite. Así también la sémola que haya sido muy bien tamizada hasta que no quede ni el olor de la gluma; el jugo de alimentos salados o en escabeche; la gelatina de pescados en escabeche. Por tanto, no es recomendable consumir estos alimentos en demasía. El hombre que sea sabio y tenga control sobre sus inclinaciones, no deberá dejarse arrastrar por sus apetitos carnales y evitar los alimentos mencionados, salvo en casos imperativos de curación. Esta persona será lo que se denomina un hombre de temple.

[11] La persona debe abstenerse de consumir frutas directamente de los árboles, y evitarlas incluso cuando estén secas, y obviamente cuando estén frescas. Antes de haber madurado, son como espadas para el cuerpo. Así también, los membrillos son siempre nocivos; todas las frutas agrias son perjudiciales y no deben consumirse sino en mínimas cantidades en épocas de calor en lugares cálidos. Los higos, las uvas y las almendras son alimentos favorables siempre: ya sea frescos o secos. Por ende, el hombre puede consumirlos siempre según lo que necesite; y debe procurar hacer frecuente su consumo.

[12] La miel y el vino son perjudiciales para los niños y beneficia a los ancianos, más aún en climas fríos; por otro lado, siendo éstos alimentos, la persona debe consumirlos en épocas de calor, cuidando de ingerirlos dos terceras partes más de lo que los consume en épocas frías.

[13] La persona debe cuidarse de mantener sus intestinos constantemente limpios, de manera tal que sus evacuaciones sean un tanto líquidas. Esto es una norma dentro de la medicina: abstenerse de evacuar, o evacuar con dificultad, es causa de enfermedades. ¿Cómo se puede curar el intestino si se ha esforzado mucho? Si se trata de una persona joven, debe comer temprano por la mañana alimentos salados, escalfados, untados en aceite de oliva o salmuera, o en sal sin pan; o que beba el agua en la cual fueron hervidas espinacas, o que consuma repollo (col) en aceite de oliva o salmuera, o sal. Si se trata de una persona mayor, es recomendable que beba miel en agua caliente por la mañana; luego, que aguarde unas cuatro horas y después que coma. Es conveniente realizar esto por un día o tres o cuatro, si lo necesita, hasta que mejore.

[14] Respecto a la salud del cuerpo se ha enseñado otra regla: todo el tiempo que una persona hace ejercicio y se esfuerza mucho y no come hasta saciarse, y mantiene sus intestinos limpios, de seguro que no ha de enfermarse, sino por el contrario, se fortalecerá físicamente, incluso aunque consuma alimentos no saludables.

[15] Toda persona que se mantiene en reposo y no hace ejercicio, o aquel que retrasa sus evacuaciones, o el que no limpia sus intestinos, incluso si consume solo alimentos saludables y se cuida según las normas de la medicina, de seguro que sufrirá constantemente de dolores y su fuerza física disminuirá. Comer hasta la saciedad para el cuerpo humano es nefasto, como si bebiera veneno, siendo el principio de todas las enfermedades. De tal modo, la mayoría de las enfermedades que sobrevienen a la persona son causadas por alimentos no saludables, o por comer exageradamente, pues el consumo hasta la saciedad es nocivo, incluso si se trata de alimentos saludables. Así lo declara Shelomó Hamélej: “La persona que cuida su boca y su lengua, sin lugar a dudas que resguarda su alma de dolores” (Mishlé [Proverbios] 21:23). Es decir, cuidar la boca de consumir alimentos no saludables o de comer hasta la saciedad, y la lengua de hablar sólo lo necesario, mantiene a la persona protegida.

[16] La forma de bañarse será la siguiente: es recomendable que la persona ingrese al baño cada siete días, siendo prudente no hacerlo inmediatamente después de la comida; tampoco cuando se está hambriento, sino en el momento que el alimento comienza a digerirse. Se deberá lavar el cuerpo con agua caliente, pero no al grado que el cuerpo se queme. En cambio, lavará su cabeza con agua caliente, que el cuerpo se quemaría con ella. Después ha de lavar su cuerpo con agua tibia, siendo cada vez más tibia hasta finalizar con un lavado en agua fría. Se debe cuidar de no poner sobre su cabeza agua tibia o fría; además, el lavado con agua fría ha de hacerse sólo cuando haya transpirado y frotado su cuerpo. Es recomendable no permanecer demasiado en el baño, sino sólo hasta que el cuerpo haya transpirado, y después de haberlo frotado conviene lavarse y salir. Es prudente evacuar antes de ingresar al baño[92] y después de salir de él; tal vez haya necesidad de evacuar durante el baño. Así también, la persona debe tratar de evacuar antes y después de comer, antes y después de cohabitar, antes y después de hacer ejercicio, antes y después de dormir. La cantidad mínima al día es, por tanto, diez evacuaciones.

[17] Cuando salga la persona del baño, debe vestir sus ropas y cubrir cuidadosamente su cabeza en la sala de entrada, de manera que no se enfríe súbitamente. Es conveniente cuidarse de esto incluso durante el verano. Después de salir, debe reposarse un poco hasta que se enfríe la temperatura del cuerpo y sólo entonces comer. Si la persona duerme un poco después de haber salido del baño, esto es óptimo. Se debe cuidar de no beber agua fría al salir del baño y, obviamente, no conviene beber dentro del baño mismo. Si ocurre que la persona está muy sedienta y no puede abstenerse de beber, es recomendable que mezcle el agua con vino o miel. Si acostumbra untarse con aceite en el baño durante la época de lluvias después de haberse lavado, esto es óptimo.

[18] Es recomendable no practicar flebotomías (extracción de sangre para limpiarla) constantemente; por tanto, sólo debe realizarse cuando la persona lo necesite con extrema urgencia. No deben realizarse flebotomías durante los días cálidos, tampoco durante el periodo de lluvias, sino sólo durante Nisán o Tishré. Cuando ya la persona tenga cincuenta años, no debe someterse en absoluto a flebotomías. Asimismo, es perjudicial extraer sangre e ingresar al baño en el mismo día; también es perjudicial viajar después de una extracción. El día que hagan una flebotomía a la persona, deberá comer y beber menos de lo que acostumbra; además, ese día debe reposar y no realizar ejercicios físicos, ni pasear.

[19] El semen es energía física, es como la vida de la persona, y se relaciona con la capacidad de su visión. En consecuencia, tanto más se aumenten las poluciones, el cuerpo disminuirá su fuerza física y su vida se desperdiciará. Esto es lo que declaró Shelomó Hamélej: “No entregues tu energía a las mujeres...” (Mishlé 31:3). A todo el que exagera en las relaciones sexuales, la vejez le sobreviene, sus energías disminuyen, su visión se estropea y expele un mal olor de su boca y de sus axilas. Además, se presentan fenómenos como la caída del cabello de su cabeza, cejas y pestañas, mientras que los pelos de su barba, axilas y piernas aumentan; los dientes suelen caerse y muchos otros dolores le sobrevienen. Debido a lo anterior, los médicos han declarado: “Es por otras enfermedades que muere uno de mil; a causa de las relaciones sexuales en exceso, mueren mil.” Por tanto, si la persona desea vivir saludablemente deberá cuidarse de estas actividades, siendo recomendable mantener relaciones sólo cuando el cuerpo se encuentre sano y fuerte. Si el hombre comienza a sentir cierto peso de las caderas hacia abajo, como si los tendones de sus testículos fueran jalados, y siente además el cuerpo caliente, debe cohabitar, siendo esto la curación a esos síntomas.

[20] Para todo el que se conduce de acuerdo con las normas que hemos enseñado, puedo ser aval suyo. Seguramente no sufrirá de enfermedades hasta que envejezca y fallezca, y nunca necesitará de médicos. Siempre su cuerpo se mantendrá sano e íntegro, a no ser que su fisiología esté afectada por alguna anomalía de nacimiento, o que hay practicado alguna costumbre insalubre desde su nacimiento, o que sobrevenga una epidemia o hambruna sobre el mundo.

[21] Todas las conductas saludables que hemos mencionado no corresponde practicarlas sino a una persona sana; pero una persona enferma, o que alguno de sus miembros esté enfermo, o que haya practicado alguna costumbre insalubre por mucho tiempo, cada uno de ellos tiene que someterse a terapias especiales y métodos diferentes, cada uno conforme a su enfermedad, como hemos de declarar en el libro sobre medicina.

[22] En un lugar donde no se encuentra un médico, no es recomendable que la persona se desvíe de los métodos que fueron descritos en este capítulo. Cada uno de ellos finalmente trae el bienestar físico.

[23] En una ciudad en que no se hallen las siguientes diez cosas, uno estudioso de la Torá no debe habitar ahí, y éstas son: médico, practicante de flebotomías, baño, lugares dispuestos como inodoros, agua al alcance de la mano (por ejemplo: ríos o manantiales), Bet Hakenéset, maestro de niños, escribano, recaudador de dinero para beneficencia, y tribunal de justicia que pueda aplicar castigos y encarcelar.

92 Cuando mencionamos “bañarse” o “entrar al baño” nos referimos a bañarse con aguas calientes y vapores; ya que así es la intención del Rambam y así se acostumbraba..

 
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